Sobre el "fracaso escolar" (2)



Una de las claves para la solución del problema del mal llamado "fracaso escolar" en España estriba en la transformación del profesorado y la sustitución del sistema de oposiciones por otras formas de acceso a la práctica profesional.

En la entrada anterior http://openworldlearningcommunities.blogspot.com.es/2013/11/sobre-el-fracaso-escolar-1.html , hablaba del tipo de profesorado que, en mi opinión, no debería entrar en esta profesión ni continuar en ella. A lo dicho allí me gustaría añadir ahora las siguientes creencias, absolutamente anacrónicas, desacreditadas, inútiles, y cuya pervivencia está destrozando a varias generaciones de estudiantes:



  • ENSEÑANZA MAGISTRAL = LA ENSEÑANZA.
  • ENSEÑANZA = APRENDIZAJE.
  • APRENDIZAJE = ESTUDIO = LECTURA = MEMORIZACIÓN.
  • TRABAJO INDIVIDUAL = TRABAJO, pero TRABAJO GRUPAL = PÉRDIDA DE TIEMPO.
  • "AQUÍ VENIMOS A CUBRIR EL TEMARIO".
  • CUBRIR EL TEMARIO  =  "HACER" EL LIBRO DE TEXTO  ( y a veces LIBRO de TEXTO + FICHAS ).
  • "HACER" EL LIBRO DE TEXTO = LEER + SUBRAYAR + RESUMIR + HACER EJERCICIOS DEL LIBRO.
  • EVALUAR = HACER EXÁMENES ESCRITOS.
  • SER PROFESOR/A = SER ESPECIALISTA EN UN ÁREA DE CONTENIDO
  • APROBAR UNAS OPOSICIONES = SER PROFESOR/A    

La izquierda política española ha defendido históricamente el sistema de oposiciones por considerarlo igualitario, justo y una garantía de ausencia de favoritismos, nepotismo, "enchufismo". La derecha política española ha defendido históricamente el sistema de oposiciones precisamente porque no es igualitario, ni justo, ni impide que existan los favoritismos, el nepotismo, el "enchufismo". La clave de que unos y otros coincidan en defender lo mismo por razones opuestas, es porque las oposiciones son un mecanismo al servicio exclusivo de los opositores, en el mejor de los casos, y nunca de quienes serán los receptores de sus servicios, en nuestro caso, los y las estudiantes.


No es igualitario, entre otras cosas, porque favorece a las personas que tienen preferencia por un determinado estilo de aprendizaje, basado, sobre todo, en las inteligencias lógico-matemática y lingüística.


No es igualitario, entre otras cosas, porque acaba siendo utilizado para diferenciar y discriminar entre colectivos de profesorado que acaban haciendo el mismo trabajo ( funcionarios / interinos ).


No es justo, entre otras cosas, porque es un proceso que no valora caractarísticas fundamentales, imprescindibles, del perfil de un/a buen/a profesor/a, como son la pasión por trabajar con niños/as o adolescentes o ambos, la inteligencia emocional, la capacidad de adaptación a los cambios y el compromiso real de aprendizaje constante, entre otros.


No garantiza la ausencia de favoritismos, nepotismo, "enchufismo", sencillamente porque sigue habiendo casos de favoritismo, nepotismo, "enchufismo".


¿Están extendidas las creencias mencionadas más arriba? Muchísimo. Hay generaciones enteras de profesores/as y equipos directivos de centros que estudiaron así, se formaron así y hacen su trabajo así. Hay generaciones enteras de estudiantes que han llegado a creer que ir a clase consistía, o lo que es aún peor, debía consistir, precisamente en esas cosas.


¿Desaparecerá el sistema de oposiciones como forma de acceso a la práctica docente en España? Nadie lo sabe, por supuesto. Yo lo dudo muchísimo. En cualquier caso, y ya que tanta gente admira o dice admirar el sistema educativo finlandés, no estaría nada mal que se informara sobre cuál es el sistema de selección de profesorado allí, o incluso los protocolos de selección y contratación de profesorado en los Estados Unidos, ambos modelos a años luz de distancia de las dichosas oposiciones españolas.

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